MÁS DE 2.500 HECTÁREAS SE SUMAN A LAS ÁREAS PROTEGIDAS DEL VALLE DEL CAUCA

MÁS DE 2.500 HECTÁREAS SE SUMAN A LAS ÁREAS PROTEGIDAS DEL VALLE DEL CAUCA

SE BUSCA PRESERVAR 20 HUMEDALES Y UN PARAÍSO NATURAL

MÁS DE 2.500 HECTÁREAS SE SUMAN A LAS ÁREAS PROTEGIDAS DEL VALLE DEL CAUCA

La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, declaró dos nuevas áreas protegidas: una en los municipios de Bugalagrande, Andalucía y Tuluá, que reúne 20 humedales, y otra en el territorio colectivo de Córdoba y San Cipriano, en Buenaventura, con bosques, quebradas y una importante riqueza de biodiversidad. Así el Valle llega a las 682.986,7 hectáreas con alguna categoría de protección.

B-222 Santiago de Cali, 29 de septiembre de 2026
 
Con presencia del ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Consejo Directivo de la CVC aprobó hoy la declaratoria de dos nuevas áreas protegidas en el Valle del Cauca, que en conjunto suman 2.580,70 hectáreas destinadas a la conservación de ecosistemas estratégicos, biodiversidad y patrimonio biocultural.

Se trata del Distrito de Conservación de Suelos Complejo de Humedales Asociados al río Cauca en Bugalagrande, Andalucía y Tuluá (BAT), con una extensión de 1.882,29 hectáreas, y del Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) CCCORYSAN–Venado, ubicado en el territorio colectivo del Consejo Comunitario de Comunidades Negras de Córdoba y San Cipriano, en Buenaventura, que comprende 698,41 hectáreas.

“Hoy el Valle del Cauca marca un hito para la Patria Milagro: nacen las primeras nuevas áreas protegidas de este Gobierno. Porque proteger un humedal es proteger el agua. Proteger un bosque es proteger la biodiversidad. Y proteger un territorio es reconocer y fortalecer a las comunidades que durante generaciones han cuidado la naturaleza. Esto es la Agenda ABC: Agua, Biodiversidad y Comunidades. Estas primeras declaratorias nos muestran el camino: conservar para prosperar, proteger para producir y trabajar con las comunidades para que la riqueza natural de Colombia se convierta también en bienestar y oportunidades”, dijo Fabio Arjona Hincapié, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

“Estamos dando un paso muy importante para la conservación del Valle del Cauca. Estas dos declaratorias nos permiten proteger ecosistemas estratégicos, pero también reconocer el papel fundamental de las comunidades que históricamente han cuidado estos territorios. Proteger los humedales, los bosques, las fuentes de agua y nuestra biodiversidad es proteger la vida y garantizar que estos ecosistemas puedan permanecer para las próximas generaciones”, señaló Marco Antonio Suárez Gutiérrez, director general de la CVC.


“El Valle del Cauca es el departamento que mayor número de áreas protegidas entre públicas y privadas tiene, además cumplimos la meta del 2030: Ya tenemos el 32%, esperamos que con estas nuevas áreas protegidas podamos llegar hasta el 33% de nuestro departamento como áreas protegidas. Es muy importante que hoy esté el ministro porque son las dos primeras áreas protegidas de la Patria Milagro. Así que, decirle ministro que nosotros, en el Valle del Cauca, cuidamos nuestra diversidad, cuidamos nuestro medio ambiente y cuidamos las comunidades y la vocación productiva que ellas tienen en esas áreas protegidas”, resaltó durante el evento Dilian Francisca Toro Torres, gobernadora del Valle del Cauca.

20 HUMEDALES, UN REFUGIO PARA LA VIDA EN EL CENTRO DEL VALLE

El Distrito de Conservación de Suelos Complejo de Humedales Asociados al río Cauca – BAT se localiza en la zona plana del departamento, en jurisdicción de Bugalagrande, Andalucía y Tuluá, y tiene una extensión de 1.882,29 hectáreas.

En esta nueva área protegida se integran 20 cuerpos de agua, que ocupan una superficie de 235,01 hectáreas, entre huellas y cauces, convirtiéndola en el área protegida regional del Valle del Cauca con el mayor número de humedales incluidos dentro de su delimitación. El área comprende los humedales Mateo y Cementerio, junto con sus áreas forestales protectoras y suelos de clases agrológicas 3 y 4. También incorpora los humedales La Zapallera, Paso Moreno 1, Paso Moreno 2, La Isla Cabello, Málaga, La Luisa, San Antonio, Graciela (Pital), Madrevieja 2, Madrevieja 1, La Bolsa, Charco de Oro, La Elvita, La Elvita 2 y Morales, además de sus respectivas áreas forestales protectoras. 

En el sector sur, el polígono integra el humedal Bocas de Tuluá o La Sapera, su área forestal protectora y parte del cauce del río Tuluá. La declaratoria busca contribuir a la protección de relictos de ecosistemas de bosque cálido seco en planicie aluvial y bosque cálido seco en piedemonte aluvial, ecosistemas que presentan una baja representatividad en el Valle del Cauca y que tienen una alta importancia para la estructura ecológica principal de estos tres municipios. 

698 HECTÁREAS DE BOSQUES Y BIODIVERSIDAD EN BUENAVENTURA

En el Pacífico vallecaucano, la declaratoria del Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) CCCORYSAN–Venado incorpora 698,41 hectáreas caracterizadas por sus bosques densos de tierra firme, quebradas y una importante riqueza de biodiversidad.  El sistema hídrico asociado a la quebrada El Venado y los ecosistemas que la rodean ofrecen condiciones para la permanencia de diversas especies de aves, mamíferos, anfibios y felinos. Entre sus valores de conservación se encuentran especies como la pava del Baudó (Penelope ortoni), asociada a bosques maduros y a procesos de dispersión de semillas, y el sábalo (Brycon meeki), relacionado con los ecosistemas fluviales y con prácticas tradicionales de pesca. A esta riqueza natural se suma el valor paisajístico y ecoturístico de Venado Verde, donde senderos, cascadas y quebradas permiten a visitantes y comunidades acercarse al bosque y conocer parte de la biodiversidad del territorio.

Desde 2015, la comunidad ha trabajado en la adecuación y conservación del sendero y, desde 2016, el ecoturismo se ha consolidado como una alternativa de manejo sostenible y generación de oportunidades para las comunidades locales. Así, el turismo de naturaleza, la educación ambiental y la conservación encuentran en este territorio un punto de encuentro.

La importancia del nuevo DRMI también está relacionada con el patrimonio biocultural que permanece vivo en el territorio. Los conocimientos tradicionales sobre las plantas, la biodiversidad, las prácticas productivas y el manejo de los ecosistemas hacen parte de una relación histórica entre las comunidades y la naturaleza.

La declaratoria brinda un marco para continuar fortaleciendo estos procesos de conservación y gobernanza, así como la transmisión de estos saberes entre generaciones. Para la CVC, la protección de estos territorios implica también reconocer y fortalecer el papel de las comunidades en su conservación.

“Una declaratoria de área protegida no significa solamente delimitar un territorio. Significa establecer un compromiso de largo plazo con la conservación, con el agua, con la biodiversidad y, especialmente, con las comunidades que conocen y han cuidado estos ecosistemas durante generaciones. En el Valle del Cauca queremos que la conservación sea una tarea compartida y que estos territorios se conviertan en oportunidades para la vida y el desarrollo sostenible”, agregó el director general de la CVC, Marco Antonio Suárez Gutiérrez.

Estas declaratorias son resultado de un proceso de articulación entre las comunidades y las instituciones vinculadas a la conservación del territorio. En este proceso han sido fundamentales el Consejo Comunitario de Comunidades Negras de Córdoba y San Cipriano, por su labor de cuidado y manejo del territorio; el Consejo Directivo de la CVC, que aprobó las declaratorias; el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en el marco de su agenda ABC —Agua, Biodiversidad y Comunidades—; la Gobernación del Valle del Cauca y la CVC, bajo la dirección general de Marco Antonio Suárez Gutiérrez. 

Con estas dos nuevas declaratorias, el Valle del Cauca fortalece su sistema regional de áreas protegidas y avanza en la conservación de ecosistemas estratégicos que son fundamentales para la biodiversidad, el agua, el bienestar de las comunidades y el futuro ambiental del departamento.

Redactó: Hermann Bolaños – Danna Rachelt Asprilla Mosquera – Comunicaciones CVC.
Revisó: Jorge Viveros Wilson García