LANZAN ESTRATEGIA CONTRA LAS ISLAS DE CALOR EN CALI

LANZAN ESTRATEGIA CONTRA LAS ISLAS DE CALOR EN CALI

LANZAN ESTRATEGIA CONTRA LAS ISLAS DE CALOR EN CALI

¿CANSADO DEL CALOR? SE BUSCAN ANDENES PARA CORTAR EL CEMENTO Y SEMBRAR ÁRBOLES

Con un hueco de un metro cúbico y un árbol nativo del bosque seco tropical se busca devolverles sombra y frescura a las comunas más calurosas de la capital del Valle. La diferencia puede ser de hasta 10 grados centígrados. 

B-179 julio 28 de 2026

La CVC está buscando andenes, separadores viales y zonas duras subutilizadas para cortar el cemento y plantar árboles que den sombra y mitigar las llamadas islas de calor.

“Cali en las horas del mediodía es, para muchos, una experiencia abrasadora y la sensación puede extenderse incluso en las noches porque el asfalto, el concreto y los techos metálicos absorben la radiación solar durante el día y la liberan lentamente en la noche generando calor sin necesidad del sol, generando el fenómeno conocido como isla de calor urbano”, explica Marco Antonio Suárez Gutiérrez director general de la CVC.

El reemplazo de coberturas vegetales por superficies duras y selladas (andenes, plazas, parqueaderos y vías) reduce la evapotranspiración y aumenta la retención de calor.

Estudios de la Alcaldía y de la CVC han identificado que las comunas 3, 4, 5, 8 y 13 registran las temperaturas superficiales más altas de la ciudad, con diferencias de hasta 4°C por encima del promedio urbano en sectores del centro y del oriente.

La metodología parte de identificar andenes deteriorados, separadores viales, plazoletas o zonas duras subutilizadas, donde sea viable sembrar sin comprometer redes de servicios públicos ni la estabilidad de infraestructuras cercanas.

Allí se realiza la apertura de un hueco de un metro cúbico, dimensión que garantiza el volumen de suelo suficiente para el desarrollo inicial de las raíces, facilita el drenaje y permite incorporar sustrato orgánico de buena calidad antes de la siembra.

En ese espacio se establece un árbol, arbusto o palma, priorizando especies nativas del bosque seco tropical, el ecosistema original sobre el que se fundó Cali. Estas especies están adaptadas a los prolongados periodos de sequía de la región (que pueden extenderse hasta 45 días) y a las temperaturas que en la ciudad ya oscilan entre 27 y 30°C en promedio, con picos de 34 a 37°C. Además, sostienen relaciones ecológicas de siglos con la fauna local, lo que favorece la recuperación de aves, insectos polinizadores y otras especies asociadas.

“Todos podemos hacer parte de la solución, postulando la cuadra, el barrio o el andén y nosotros no encargamos de sembrar la especie adecuada y así podemos reducir la temperatura hasta en 10 grados centígrados”, dice Suárez Gutiérrez.

Entre las especies recomendadas figuran el guayacán amarillo (Handroanthus chrysanthus), guayacán azul (Vitex cymosa) el chicalá (Tecoma stans), el gualanday (Jacaranda caucana), el burilico (Xylopia ligustrifolia), el tutumo (Crescentia cujete), el casco de buey (Bahuinia spp.) y el samán (Samanea saman), todas propias del bosque seco tropical que han mostrado además una alta tasa de supervivencia cercana al 93%.

“Se evita el uso de árboles con raíces expansivas y superficiales como cauchos, higuerones (Ficus spp.) que, al chocar con el concreto circundante, pueden desestabilizarse y representar un riesgo de volcamiento en el mediano plazo; también se debe evitar especies invasoras como la leucaena”, dice Jairo Rosero de la fundación Funagua.

La cobertura arbórea genera sombra, reduce la temperatura superficial hasta en 10 grados Celsius, de las superficies duras, mejora la infiltración de agua lluvia, captura material particulado y contribuye a la regulación del microclima urbano.

Esta estrategia ofrece una vía rápida, replicable y de bajo costo para intervenir el espacio ya construido de la ciudad. El reto radica en identificar estos vacíos endurecidos y convertirlos, “un metro cúbico a la vez”, en refugios de sombra y biodiversidad para una Cali que cada año siente con más fuerza el calor.

Esta clase de intervenciones no son improvisadas: se enmarcan en el Estatuto de Silvicultura Urbana para el Municipio de Santiago de Cali, adoptado por el Concejo de Cali, norma que estableció las directrices técnico-jurídicas para la gestión, conservación y manejo del arbolado urbano en la ciudad.